VID

Mediterraneidad y artesanía

Viña vieja

La paciencia ya marca, incluso, la decisión sobre el momento preciso en que se vendimian las uvas. Para conseguir este punto, hacemos los controles de maduración de la uva entre los meses de agosto y septiembre, escogiendo 100 uvas aleatoriamente para hacer los controles de concentración de azúcares y de la acidez. Se busca la maduración óptima y tratando lo mejor posible la uva, evitando oxidaciones y roturas no deseadas de los granos.

Nuestros viejos y bellos viñedos actuales fueron plantados a partir de 1954. Las profundas raíces de nuestras cepas minimizan los efectos de los años de más marcada sequía.

Xarel·lo, Macabeo y Parellada

MESTRES ha apostado siempre de manera incondicional por la trilogía de variedades blancas autóctonas del Penedés. Xarel·lo, Macabeo y Parellada forman parte indisociable del ADN de nuestras cavas, buscando la máxima expresión a través de las variedades más adaptadas a nuestro entorno más inmediato. El xarel·lo nos aporta cuerpo y volumen en una cama de frutado macabeo donde la fina parellada se suma con elegancia y finura.

Riqueza a través de la diversidad de suelos

El Penedès dispone de diversidad de suelos y de microclimas entre el mar y la cordillera, marcados por la mediterraneidad. El cultivo de la vid se extiende desde el litoral hasta las zonas más altas, hasta alrededor de 500 metros de altura sobre el nivel del mar. Sin embargo, es en la zona central, entre los 200 y los 225 metros, donde se sitúan los viejos viñedos de MESTRES.

Climatología de las viñas

La singularidad del Penedés dentro de un carácter plenamente mediterráneo marcan los vinos y cavas de MESTRES. Septiembre, octubre y noviembre suelen ser los meses más lluviosos, y en julio el mes más seco. Las temperaturas son bastante templadas, oscilando entre los 7,7º C a mediados del mes de enero a los 22,90º C de julio. Los inviernos son suaves y los veranos secos. La pluviometría anual se sitúa en torno a los 600 mm, y la temperatura media anual es de 14,5 ° C.